Una de las decisiones más difíciles a las que nos enfrentamos las familias es la elección de centro educativo para nuestros hijos e hijas. Casi siempre, suelen ganar la cercanía, horarios y precios; y a veces (parece que cada vez más) el proyecto pedagógico del centro.
Incluso las personas que estamos más formadas, al tomar esta difícil decisión, tenemos dudas, porque es el lugar donde nuestros hijos e hijas van a pasar gran parte de su vida, donde van a estar expuestos a modelos (adultos e infantiles) que van a desear copiar y/o reproducir; y la escuela, queramos o no, va a convertirse en uno de sus escenarios sociales más importantes.
A veces, la escuela no nos da lo que necesitamos como familia. A veces, las instituciones educativas no saben dar respuesta a nuestros hijos e hijas, que tienen unas necesidades que no saben ver, que no entienden o para las que no tienen recursos.
En este punto, tener información y formación puede marcar la diferencia.
Si estás en ese momento, estoy aquí para acompañarte, porque sé, como profesional y como madre, que necesitas ese sostén para guiar al centro y conseguir que tu hijo o hija sea atendida como merece.