Este fin de semana lo recordaré siempre, porque, haciendo honor al logo de la ciudad «donde nacen las estrellas», he tenido el gran honor de asistir a un encuentro en Teruel que ha reunido a grandes estrellas de la Educación, de esas que brillan desde dentro y se reflejan en las pupilas de su alumnado (este fin de semana, maestras y maestros compartiendo su mejor hacer en las aulas).
Alberto Quilez Robles ha conseguido reunir en Teruel, con el patrocinio de Cátedra Caja Rural de Teruel, Fundación Térvalis y Universidad de Zaragoza, a grandes figuras del mundo de la educación, que han compartido escenario y programa con maestros y maestras exponiendo su «buen hacer» en las aulas.
Con la generosidad que le caracteriza, Alberto ha dirigido un programa en el que han confluido la excelencia académica, la rigurosidad científica y ese toque de emoción y pasión que convierte lo anterior en magia. Todo ello acompañado con un personal maravilloso que ha cuidado cada detalle con sonrisas y palabras amables; y un programa social que me ha permitido conocer a las personas… bondad, amabilidad, cooperación, inteligencia, desarrollo, talento, humildad… energía viva que ha llenado cada rincón que hemos ocupado este fin de semana.
Viernes de reencuentros, y de niña rebelde.
La organización nos propuso venir disfrazados, así que, buscando en mi baúl (y en mi idea de darle sentido a todo), volvió a mí un personaje que adoré de niña: Pippi Calzaslargas. Con su «pelo zanahoria», su rebeldía, fortaleza y pasión llegué a las Jornadas con el único propósito de encontrar ovejas negras con las que sentir la magia de formar un rebaño de «desiguales», porque, como ya sabréis, cada oveja negra tiene sus propias características, neurodivergencias incluidas.
Y de esta guisa me presenté en las Jornadas, regalando oro con sabor a chocolate.
Abejar Radio School dio el pistoletazo de salida inicial e informal a estas Jornadas, que no han dejado indiferente a ninguno de los asistentes. La presentación formal, a cargo de autoridades, la puedes leer aquí.
Aunque la foto llegó a última hora de la tarde, me sirve para contarte que Ingrid vino a hablarnos de sus Charlas Educativas, mostrando (con la humildad que la caracteriza) todo el maravilloso material que comparte de forma totalmente altruista, y que ha ido recopilando a lo largo de años de trabajo.
Y la tarde noche me sorprendió con un reencuentro que no esperaba: abrazar de nuevo a Mamen Horno, y tener la suerte de compartir velada con ella, su compañera de Risarchers y su pareja… ¿se puede ser más afortunada?
Lo que no te cuentan los periódicos de lo que ha sucedido aquí.
Estoy de resaca emocional, aún no sé si es porque en Teruel las estrellas convergen de una forma singular y el cielo se ve de otra manera, o porque todo lo vivido en estas Jornadas ha removido los cimientos de un cambio que llevo meses gestando y que quizá en unos pocos meses se haga realidad.
Lo que puedo asegurarte es que cada una de las ponencias de ayer fueron sublimes y tocaron cosas dentro de mi ser.
Comenzó Francho Lafuente, que puso humor y diversión en una ponencia que aterrizó la Inteligencia Artificial a lo que realmente es (espero que por muchos años): una herramienta maravillosa al servicio de las personas que la quieran (y sepan) utilizar para mejorar su vida y su profesión. Nos ahorra tiempo, quebraderos de cabeza y tareas repetitivas.
Anna Forés fue la siguiente en la mañana, yendo directa a las tripas del cerebro emocional, pues nadie es capaz de emocionar a su audiencia sin emocionarse, y ella lo hizo de una forma magistral, con una narrativa llena de referencias y de ciencia.
Mi «profe», Chema Lázaro, usó la música de su vida junto a autoras reconocidas para enchufarnos a la personalización del aprendizaje, citando cada una de sus fuentes con humildad y reconocimiento.
Y Miguel de Lucas cerró con MAGIA un evento que bien podría haber sido una alfombra roja con su Photocall, pues como habéis podido leer, estrellas no faltaron.
Los talleres fueron tan enriquecedores y es tanto lo que os quiero contar sobre ellos que les dedicaré un artículo exclusivo en otra ocasión.
Y yo, he tenido la suerte de vivirlo en primera persona, y me ha tocado en lo más profundo, a nivel personal y profesional. De esta experiencia, estoy segura que se va a gestar algo… ¡Ya os contaré!
Quiero contarte un secreto: el que yo te pueda escribir estas palabras hoy desde mi habitación de hotel es posible porque hago equipo con una mujer maravillosa, que apoya «mis locuras» y me libera de vez en cuando de mis responsabilidades maternales para que pueda disfrutar de eventos como este. Y me siento agradecida y afortunada a partes iguales.
¡Y a tí que me lees, gracias por estar ahí y por creer que la Educación transforma vidas! ¡Recuerda compartir si te ha gustado!



