Este fin de semana he tenido el privilegio de asistir a las I Jornadas CapACIty de Alcobendas, organizadas por AMACI, con el apoyo del Ayuntamiento de Alcobendas y el patrocinio de empresas y colaboradores.
Tras estas maravillosas jornadas, somos muchas las personas que vagamos en una nube de ensoñación, intentando discernir si lo que allí vivimos formó parte de la realidad o de un sueño compartido que iremos materializando poco a poco.
Mientras esa magia se hace realidad, voy a intentar narrar, desde mi humilde punto de vista, lo que sucedió…
Docentes formando a docentes.
¿Qué piensa y siente un docente un viernes por la tarde?
Posiblemente estará deseando volver a casa a disfrutar de tiempo de calidad con su familia, ya que entre semana, entre planificar, corregir y crear adaptaciones, posiblemente no les dedica todo el tiempo que le gustaría.
O quizá necesita quedar con sus amigos para comentar las mejores jugadas de la semana; o hacer deporte; o desarrollar sus centros de interés; o ver una serie; o desconectar…
Pues, aunque a veces resulte increíble, cientos de docentes dedicamos muchos viernes y sábados a lo largo de nuestra carrera profesional, a formarnos, la mayoría de las veces, costeado por nosotras mismas. Esta vez (el pasado viernes 14 de marzo) la Asociación AMACI tuvo la amabilidad de regalar formación, de esa que llena la mochila de recursos y herramientas que poner en práctica el lunes, en cuanto lleguemos al aula.
Tras disfrutar de la primera ponencia llevada a cabo de forma magistral por Rafa Dávila, tienen lugar cuatro formaciones simultáneas, capitaneadas por Susana García-Moya e Inés Cabezas, de Altas Capacidades en mi aula; Teresa Fernández, del centro Cadis; Víctor Miñana, Eva Castroviejo y Virginia Jiménez; y una servidora.
Aprendizaje, humor, risas y más risas...
Si me preguntasen qué recuerdo con más nitidez de estas jornadas, me quedo con dos cosas: una sonrisa gigante, y una primera vez. Me explico. Sara Escudero fue la maestra de ceremonias perfecta para un evento de este calibre, que reunió a amigas, colaboradoras y grandes profesionales relacionadas con las Altas Capacidades, y puso un toque de humor (con una gran calidez) en cada una de sus intervenciones.
Y fue la primera vez que pude compartir un evento de este tipo con una persona muy importante para mí, mi mujer; y la primera vez que pude abrazar a Érika y Asier, de PsicoKide. Reencuentros maravillosos con Bea Sánchez, Nhoa, Eva, Laura, y muchas más compañeras que se acercaron a darme abrazos. Desregulada se me queda pequeña como palabra para expresar toda la emoción que viví en apenas unas horas. Emoción que pude sostener y contener gracias a Cris, Paloma e Inés López.
Apertura oficial con voz política, y una emocionadísima y contenida Marta Mouje; amenizada por unos jovencísimos pianistas, y que dio paso a un programa digno de cualquier alfombra amarilla.
Luz Pérez comienza la jornada haciendo gala de la elegancia que la caracteriza y dando pinceladas del inmenso conocimiento y sabiduría que encierra en su vasta experiencia. Nos recuerda que hay muchísimas cosas que la Inteligencia Artificial puede hacer en nuestro lugar, pero que no podemos olvidar esas maravillosas cualidades que nos convierten en humanos: poner la bondad y la inteligencia al servicio de la educación.
Silvya Sastre narra con impecable eficacia cómo está cambiando el constructo de inteligencia, y nos convence, con rigor científico y datos explícitos, de que la inteligencia es mucho más que Cociente Intelectual.
La pasión de Margarita Colodrón, y su incansable lucha del lado de las familias que lo necesitan arranca más de un aplauso del auditorio.
Y tras un breve descanso, suben al escenario dos grandes: Bea Sánchez y Alejandro Busto. Bea nos habla de Doble Excepcionalidad, haciendo énfasis en aspectos que habitualmente pasan desapercibidos en las aulas, como el procesamiento sensorial, explicando la hipersensibilidad e hiposensibilidad sensorial de una forma asequible al gran público. Alejandro, por su parte, se deja llevar por las preguntas del público para aportar su experiencia a través de los cientos de casos que ha acompañado a lo largo de los años. Les vemos a ambos sin máscaras, cercanos y tiernamente sensibles.
Aún nos quedan fuerzas para reir un rato.
Tras la comida, con la barriga llena, las emociones a flor de piel, y las profundas conversaciones todavía flotando en el ambiente, continúa el desfile de «figuras» del mundo de las Altas Capacidades.
Abren la tarde Susana García-Moya e Inés Cabezas, insistiendo en que SÍ se puede hacer las cosas diferentes en el aula; se puede personalizar el aprendizaje y se puede atender cada nivel que se nos presenta en el aula.
Jana Martínez, por su parte, nos muestra el lado oscuro de las Altas Capacidades, una realidad triste que flota por el auditorio porque, cada uno de esos niños y niñas, de esos adolescentes, podría ser el nuestro, o uno de los que conocemos; y cuanto menos, da un poco de miedo.
Este ambiente solo podrían levantarlo ellas: Ana Gloria Sánchez y Beatriz Belinchón. Con dulzura, pasión y profesionalidad nos llevan de la mano a un paseo en el que nos muestran la importancia del «locus de control», y la necesidad de fomentar la independencia en nuestros peques, y acompañarles en sus pasiones, sabiendo leer «esa chispa» que les hace vibrar en un inicio y brillar después.
Y el cierre de oro lo puso Teresa Fernández Reyes, con su estudio «Inteligencia y Humor». Ya han pasado por su centro más de 60 cómicas y cómicos (no sé si lo escribo correctamente), que entre escépticos e ilusionadas, van recibiendo su diagnóstico: «usted tiene Altas Capacidades Intelectuales». Y su vida cambia. Bueno, quizá su vida no; pero cambia mucho la percepción que se tiene de una misma, se mira al pasado con ojos diferentes y se toman decisiones diferentes.
Porque las Altas Capacidades están aquí, y han venido para quedarse, porque son una cualidad inherente a algunas personas. Ni nos las hemos inventado, ni se pueden «quitar» o «desaparecer».
Así que, si eres docente, te invito a formarte, investigar, leer y venir a Jornadas como estas. Y si eres familiar de alguien con esta neurodivergencia, te abrazo, y te deseo un camino amable y sencillo.
A todas las personas que habéis hecho posible esta vivencia: ¡GRACIAS!
Y a tí, que me lees y sigues mis publicaciones y recursos, doblemente gracias.
Ya sabes, si te ha gustado, comparte…



